"Romeo, Romeo; ¿Dónde estás que no te veo?" Gritó Julieta al pie de su balcón esperando a que su amado se prensentara, tal y como lo había prometido la noche anterior; "Si no podemos vernos de día yo vendré todas las noches a tu ventana a recitarte dulces poesías, oh amada mía"
Recordaba las hermosas palabras de su amado y esperanzada dio un suspiro, se acomodó en el balcón y esperó. Y esperó. Y esperó.
Las horas pasaban y Romeo no podía ser visto en ningún lado; Julieta se asomo cuanto pudo sin caerse y en su rango visual no logró divisar al joven por ningún lado, pero si divisó algo que le llamo la atención: Un flor amarilla. La miró, con asombro e intrigada, era hermosa pero al mismo tiempo era un yuyo que crecía entre las endijas de piedra de la pared, y tras mucho observarla decidió arrancarla con delicadeza.
La tomó entre sus manos como si se fuera a romper y la olió, tenía un aroma desagradable, pero se veía hermosa. "Por dentro es algo, y por fuera es otra cosa completamente distinta" Y pensó. Y pensó. Y pensó.
"Romeo será igual?" Y por un momento su corazón esquivo un latido y en su mente innumerables justificaciones acerca del paradero de su amado comenzaban a formarse: ninguna le satisfacía. Así que la miró y comenzó a deshojarla al grito de "Me ama, no me ama, me ama, no me ama" Lo decía lento intentando comprender todo el significado de sus palabras pero sin lograrlo encontrar del todo, y cuando llegó al último pétalo y con un sentimiento de autosatisfacción tiró la flor al vacío y cerró la puerta de su balcón con llave.
lunes, 13 de diciembre de 2010
domingo, 12 de diciembre de 2010
Globos
Últimamente siento que estoy colgada de unos globos, 4 o 5 como mucho, aunque pensándolo bien necesitaría un par más para sostenerme pero eso no viene al caso, la cuestión es que con estos globos vuelo, y llega un momento en el que estoy tan absorta en el volar y lo lindo que se siente que no me doy cuenta de que uno de los globos se pincha, y cuando noto que la altura baja considerablemente debido a la carencia de uno de esos objetos circulares, entro en pánico. Comienzo a pensar cuales serán las consecuencias de dicha carencia y el por qué de su rotura, parecía tan firme, confiable. De pronto me encuentro tan ensimismada de nuevo que una segunda pinchadura de globo pasa inadvertida para mis sentidos hasta que percibo como el piolín que antes se encargaba de sostener al ente gaseoso cae sobre mi mano. A ésta altura mi exaltación y nerviosismo crecen y comienzo a considerar las posibilidades que tengo, “si los globos se siguen reventando, ¿caeré sin remedio?”, ese pensamiento me hace, automáticamente, bajar la vista y contemplar la inmensidad por debajo de mis pies “definitivamente caería, pero, ¿en algún momento llegaré a tocar el suelo? ¿O simplemente seré confinada a una eternidad de caer hacia el vacío?”. Cuando la segunda opción pasó por mi mente sentí como otro globo se rompía y pensé que quizás no era tan malo caer para siempre, uno se adapta a las situaciones, posiblemente se sienta lindo, la brisa, las nubes. Aunque analizándolo mejor es claro que eventualmente me debería ver obligada a dar con el piso, la gravedad no es ajena a nadie y no creo que yo fuera una excepción. Debido a la pérdida considerable de altura me veo atrapada en una parte del cielo que desconocía; estaba pura y exclusivamente poblada de nubes. Nubes grandes, pequeñas, esponjosas, algunas tan blancas como la nieve y otras obscuras como la más negra noche, aguardando el momento oportuno en el cual pudieran descargar todo su torrente sobre las ingenuas cabezas de los habitantes debajo de ellas. En el momento que intento alcanzar a alguna de ellas, para corroborar si efectivamente son una vía para mi salvación, siendo consistentes pero suaves permitiéndome alojarme en ellas, el cuarto globo se pincha. Fue ahí cuando comencé a pensar que quizás caer al vacío, ya sea para siempre o de manera transitoria, no era tan malo como yo pensaba. Es decir, podría ser peor. Tomemos el ejemplo de los globos: ellos no eligieron ser inflados, a pesar de ser ese su propósito, ni tampoco ser atados a unos piolines y ser confinados al viaje eterno, y creo que ellos no tuvieron nada que ver en su propio fin; simplemente sucedió. Entonces me sentí feliz, yo tenía la oportunidad de elegir mi destino. Podía optar por esperar a que lo inevitable sucediera, lo cual a juzgar por los hecho s no tardaría mucho, o podía elegir qué hacer y cómo afrontarlo. Lo medité, recapacité y simplemente deje irse al último globo y le sonreí al vacío.
miércoles, 17 de noviembre de 2010
recta final
hoy estuve empezando a archivar las cosas del cole, carpetita por acá hojita por allá; este cuaderno todabía tiene hojas, este tiene dibujos simpáticos. Y caí en la cuenta de que ya está. De que se termina, y no solo el cole y un estilo de vida, sino una etapa en mi vida. El año que viene aparecen los horarios, y si bien también hay más libertades, como decía el tío de peter parker a mayor libertad mayor responsabilidad.
Aparte aparece el tema del laburo, la plata propia y el poder hacer más regalos a la gente que se lo merece.
Que se yo, pienso en todo eso y me da miedo, me dan ganas de llorar, de hecho lloro un poco; y al mismo tiempo no puedo evitar tener una sonrisa boba en la cara. Me siento feliz de crecer, de superarme y de empezar a valerme por mi misma; de tomar mis decisiones y hacerme responsable de ellas. Al mismo tiempo tengo miedo de meterme en la boca del lobo, pero se que voy a estar bien acompañada, y quien dice hasta por ahí conozco gente interesante en el camino.
esto en realidad no esta tan redactado como todo, ni es tan profundo, es solamente una adolescente algo tarada con miedo al futuro, algo raro no?? pero bueno esperemos que todo salga bien y que prontamente esté escribiendo sobre nuevas experiencias en la facultad de sociales...
Cambio y fuera :)
Aparte aparece el tema del laburo, la plata propia y el poder hacer más regalos a la gente que se lo merece.
Que se yo, pienso en todo eso y me da miedo, me dan ganas de llorar, de hecho lloro un poco; y al mismo tiempo no puedo evitar tener una sonrisa boba en la cara. Me siento feliz de crecer, de superarme y de empezar a valerme por mi misma; de tomar mis decisiones y hacerme responsable de ellas. Al mismo tiempo tengo miedo de meterme en la boca del lobo, pero se que voy a estar bien acompañada, y quien dice hasta por ahí conozco gente interesante en el camino.
esto en realidad no esta tan redactado como todo, ni es tan profundo, es solamente una adolescente algo tarada con miedo al futuro, algo raro no?? pero bueno esperemos que todo salga bien y que prontamente esté escribiendo sobre nuevas experiencias en la facultad de sociales...
Cambio y fuera :)
jueves, 28 de octubre de 2010
mas cosas que voy encontrando que pense que no estaban terminadas
Amor
Tiene todos los síntomas de una enfermedad: nuestras rodillas empiezan a temblar, y sentimos con un calor incontenible se empieza a propagar por todo nuestro cuerpo, el cual se siente incómodo y confortable al mismo tiempo. Sentimos ese no sé que en el estómago, algunos mariposas volando, yo por mi parte siento que esas mariposas tomaron de más y están vomitando dentro mío. Al mismo tiempo comenzamos a dudar, y como dice la canción hasta el más duro sufre y duda por su causa. Nos hace hacer y decir cosas que ni bajo los efectos de los alcoholes más fuertes diríamos o haríamos, nos brinda una fuerza e ideales tan delirantes que no deberían juntarse en una misma persona, porque eso nunca puede ser bueno. A fin de cuentas el amor es ciego, sordo e idiota porque la gente no se da cuenta pero el amor nos vuelve más, ¿tolerantes? No esa no es la palabra, ¿despistados quizás? Tampoco, la palabra que busco es tontos, o inconscientes, porque seamos sinceros el amor lo puede todo, ¿sino cual es la explicación de la mina linda que sale con el bagarto? Ese “bagarto” le da el amor y la hace sentir como el modelito no podía, o simplemente no le interesaba. ¿Saben que es lo peor de todo, señoras y señores? Que está linda enfermedad aún no tiene cura, así es lo que escucharon, ni los más grandes científicos encontraron una cura para el amor, o al menos una vacuna que logre darlos un segundo de lucidez para tomar la decisión correcta y permitirnos sufrir un poco menos, así que mientras dure esta situación, gocemos, experimentemos, salgamos, ríamonos, permitamosnos amar y ser amados, y también permitamosnos cometer errores, lastimar y ser lastimados, porque todo eso es experiencia que nos fortalece de a poco y nos permite crecer como personas. Aprendamos de nuestros errores que mal que mal vamos a lograr llegar al final de este gran juego de mesa que es la vida, y cuando llegamos a ese casillero que diga “FIN” espero porder regocijarme y sonrier y admitir que a fin de cuentas fui feliz, porque la felicidad no es solo no ser lastimado o tener todo aquello que uno quiere, la felicidad se encuentra en cada detalle, y tenemos que aprender a disfrutarlos y no arrepentirnos de nuestras decisiones
Tiene todos los síntomas de una enfermedad: nuestras rodillas empiezan a temblar, y sentimos con un calor incontenible se empieza a propagar por todo nuestro cuerpo, el cual se siente incómodo y confortable al mismo tiempo. Sentimos ese no sé que en el estómago, algunos mariposas volando, yo por mi parte siento que esas mariposas tomaron de más y están vomitando dentro mío. Al mismo tiempo comenzamos a dudar, y como dice la canción hasta el más duro sufre y duda por su causa. Nos hace hacer y decir cosas que ni bajo los efectos de los alcoholes más fuertes diríamos o haríamos, nos brinda una fuerza e ideales tan delirantes que no deberían juntarse en una misma persona, porque eso nunca puede ser bueno. A fin de cuentas el amor es ciego, sordo e idiota porque la gente no se da cuenta pero el amor nos vuelve más, ¿tolerantes? No esa no es la palabra, ¿despistados quizás? Tampoco, la palabra que busco es tontos, o inconscientes, porque seamos sinceros el amor lo puede todo, ¿sino cual es la explicación de la mina linda que sale con el bagarto? Ese “bagarto” le da el amor y la hace sentir como el modelito no podía, o simplemente no le interesaba. ¿Saben que es lo peor de todo, señoras y señores? Que está linda enfermedad aún no tiene cura, así es lo que escucharon, ni los más grandes científicos encontraron una cura para el amor, o al menos una vacuna que logre darlos un segundo de lucidez para tomar la decisión correcta y permitirnos sufrir un poco menos, así que mientras dure esta situación, gocemos, experimentemos, salgamos, ríamonos, permitamosnos amar y ser amados, y también permitamosnos cometer errores, lastimar y ser lastimados, porque todo eso es experiencia que nos fortalece de a poco y nos permite crecer como personas. Aprendamos de nuestros errores que mal que mal vamos a lograr llegar al final de este gran juego de mesa que es la vida, y cuando llegamos a ese casillero que diga “FIN” espero porder regocijarme y sonrier y admitir que a fin de cuentas fui feliz, porque la felicidad no es solo no ser lastimado o tener todo aquello que uno quiere, la felicidad se encuentra en cada detalle, y tenemos que aprender a disfrutarlos y no arrepentirnos de nuestras decisiones
viernes, 15 de octubre de 2010
Con el tiempo comprendí que es mejor sonreírle a los problemas que escudarte tras una máscara de autocompasión. Entendí que bajar los brazos nunca es una opción, que dejar que las cosas te superen es algo inevitable pero superarte a vos mismo también lo es. Que palabras como “me haces feliz” son algunas de las más reconfortantes que se pueden escuchar, que un “te quiero” puesto en el lugar equivocado lastima más que mil “te odio”. Que siempre es más fácil reírte que llorar, que uno es como una casa y que cada persona que te afecta de una u otra persona es un ladrillo, y que cada vez que uno de esos ladrillos se quiebra o se rompe es complicado y costoso volver a armarse, pero se puede. Que la vida es una gran sucesión de ensayos y errores, y que cada cosa por mínima que sea nos afecta de una u otra manera, y que siempre hay que sacar lo mejor de cada situación y lograr aprender y crecer un poquito más con cada evento que nos sucede en la vida.
miércoles, 29 de septiembre de 2010
Out of pure egoism
"If i were to be the most important person in his life" I wonder how happy i would be, but is not a big deal. It just means I wasn't the right person.
Things happend and this was just another one of those things, Still this overwhelming feeling are proof of my conceit, as I try to distance myself of you... i was the one who expected the most out of doing that. I'm so shameful... stupid... patethic.
Yes, I still love you...
frasecita loca que sace de un anime muy lindo que se llama junjou romantica, no se la lei y senti la necesidad de compartirla
Things happend and this was just another one of those things, Still this overwhelming feeling are proof of my conceit, as I try to distance myself of you... i was the one who expected the most out of doing that. I'm so shameful... stupid... patethic.
Yes, I still love you...
frasecita loca que sace de un anime muy lindo que se llama junjou romantica, no se la lei y senti la necesidad de compartirla
domingo, 22 de agosto de 2010
Carta a un Señorito en Buenos Aires
Esto surgió tras una conversación con Cami acerca de uno de los muchos significados que tiene "Carta a una señorita en París" de Julio Cortazar, así que va dedicado a vos, espero te guste.
Esa Mañana yo caminaba tranquilo por Suipacha, como de costumbre porque esa era la ruta más rápida para ir a mi trabajo, y recordé que aquella persona, esa que últimamente llenaba mis pensamientos de tiernos suspiros y de dolorosos latidos, estaba hospedada por algún lado entre Suipacha y Avenida Córdoba, así que comencé a indagar en mis recuerdos intentando rememorar dónde me había dicho que estaba parando…
“En lo de una amiga, ahí en Suipacha, a tres cuadras de Córdoba” ah sí como no recordarlo, sentí que una daga fría me atravesaba el corazón al escuchar eso, quería gritarle; quédate conmigo, en mi departamento hay espacio, pero en ese momento la voz no salió. De todas maneras aunque hubiera salido de antemano sé que hubiera dicho algo como “no es correcto” o “qué dirían tus vecinos”.
De todas maneras desterré ese pensamiento de mi mente lo más rápido posible, recordaba que también me había comentado que su amiga se encontraba de viaje en París y que él estaba solo, lo que me generó un gran alivio “Si tenés tiempo, o ganas podes visitarme” ah esa magnífica sonrisa para un hombre tan estoico y de tan pocas palabras aquello era todo una proeza, así que decidí aprovechar esa opción que me había dado, y con una docena de medialunas en mis brazos me apresuré a llegar a la dirección mencionada.
Cuán grande y horrible fue mi sorpresa al ver cercada por policías y ambulancias la cuadra a la cual añoraba llegar tan profundamente. No recuerdo en qué momento tiré las facturas al piso, o cuando fue que pasé por sobre los policías y me acerqué a la puerta del edificio, pero sí recuerdo como con horror caí de rodillas sobre el charco carmesí que alguna vez había sido mi amado. Lloré como creo que nunca lo había hecho, tanto por la pérdida como por lo que significaba para mí: Significaba una derrota. Significaba que sus prejuicios y parámetros importaban más que lo que yo significaba para él. Al correr la mirada vi 10 manchitas desperdigadas alrededor de él, y un pequeño bollo blanco dentro de una maseta cercana. Me paré y me acerqué a él absorto en mis pensamientos, cuestión que en algún punto alegró a los oficiales, y al mismo tiempo sentí un calor interno que pensé que se me había sido robado al verlo tirado ahí sin vida. Me acuclille frente a la maseta y recogí con ternura lo que había dentro de ella: Un blanco conejito. No pude evitar sonreír ya que yo siempre le había dicho que él era como un conejito: blanco, puro y frágil, con necesidad de cariño e indefenso. Él siempre se reía y me reprochaba la comparación pero al mismo tiempo me miraba con nostalgia y con tristeza, como si me ocultara algo. La pequeña criaturita refregaba su hociquito contra mi palma buscando calor y cariño “igual que vos” pensé con nostalgia recordando la primera vez que nos habíamos conocido…
“Che, ¿estás bien? Casi no te veo y te llevo puesto con el auto, tené más cuidado” Esa vez estaba solo en la penumbra de la noche con un pequeño bolcito y todo el pelo revuelto y los anteojos mal puestos “¿Te llevó a algún lado? ¿Dónde vivís?” Recuerdo que levantaste la cara, y tu mirada era como la de un muerto, vacía y fría “En todos lados, y en ninguna parte” Eso era lo último que me esperaba de un indigente al que casi atropello, en ese momento sonreí y le tendí mi mano, no sé porque lo hice, pero sé que lo haría de nuevo. Luego de eso se quedó parando en mi departamento por un mes, a cambio de alojamiento me ayudaba con algunas traducciones de libros que quería leer pero no lograba conseguir –en esos momentos me sentía infinitamente feliz porque traducía solo para mí y para mi felicidad- y me cocinaba, pero siempre note algo extraño: de vez en cuando veía pelusas blancas desperdigadas por la casa y él siempre quería conservar una maseta con tréboles en el departamento. Creo que finalmente lo entiendo. Sonriendo con nostalgia tomé al pequeño conejito en mis manos, lo envolví en un pañuelo y lo puse en el bolsillo de mi campera, en casa una maseta llena de tréboles –la cual conservé de nostálgico nada más- y en el instante en que lo puse en su lugar supe que ni él ni yo estaríamos solos mucho tiempo.
Es irónico como ahora veo a los 5 pequeños conejitos –que sin duda pronto serán 6- jugando con una de las borlas de la cortina mientras escribo esta carta –que nunca va a llegar a su destinatario- y pienso que quizás vos estuviste en la misma situación, ¿acaso es morboso que eso me haga sentir feliz de alguna manera? Yo creo que sí, pero bueno sabes que a mí nunca me importaron las apariencias tanto como a vos, yo siempre quise abrazarte y tomarte de la mano en la calle, pero se que a vos no te parecía “políticamente correcto” ni a vos ni a esta maldita sociedad le parecía así, creo que no puedo culparte, pero siempre estuviste tan atado a todo, a todo menos a mí, JA! Otra ironía es que la forma en la que quiero terminar esta carta es atándome a mí mismo, a la nada y por siempre a vos.
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